Los griegos llamaban krísis al discernir lo que es válido y lo que ya no lo es o nunca lo fue, para dar un paso más adelante, o sea, hacer una elección.
La revisión de vida es necesaria para el hombre, quien, como ser dotado de razón, puede rechazar lo que ya no favorece su crecimiento humano y espiritual, y aceptar, en cambio, lo que es esencial para su camino de maduración. En el Evangelio, se indica lo mismo con la expresión “separar el trigo de la paja”.
En la revisión de nuestro modo de ser cristianos, para vivir conscientemente nuestra dimensión de fe, y sacudirnos de encima aquellos automatismos y lugares comunes que nos impiden ser protagonistas de la historia de la salvación, de “nuestra historia” con Cristo, una pregunta ciertamente fundamental es: ¿Qué es la Misa?
La Constitución dogmática sobre la Iglesia, Lumen gentium, define el sacrificio eucarístico como “fuente y cumbre” de toda la vida cristiana (n.º 11). Pero, ¿cuántas veces se ha convertido solo en un precepto que cumplir de vez en cuando o en una multiplicación de actos, en un videoclip que se debe volver a ver cada vez que tengamos necesidad de un espectáculo de tinte religioso?
¿Sabemos todavía, por ejemplo, lo que significa el signo más elemental, el de la cruz, o bien, el valor de nuestra pobre confesión de los pecados frente al gran misterio de la muerte del Señor por nosotros? ¿Entendemos el sentido profundo y amplio de la lectura de las Sagradas Escrituras, en la primera parte de la Misa, o buscamos en ellas formulitas que solucionen nuestros pequeños problemas? ¿Estamos conscientes de que en la homilía es Dios quien nos habla “hoy”, o esperamos impacientes que “por fin” esta termine, porque de otro modo “se alargaría demasiado” el tiempo de duración de la Misa? ¿Tenemos la conciencia de cuánta reflexión y cuántos conflictos ha requerido la elaboración del símbolo de la fe, el Credo, tan fundamental para la Iglesia, y que nosotros, a menudo, repetimos distraídamente, como si fuera una cantilena de nuestra infancia? Además, ¿sabemos por qué se recita “la oración de los fieles” y cuál es el carácter que reviste en nuestra relación con la Iglesia universal y el mundo?
Estas son algunas de las preguntas a las que el autor de este “Cuaderno de Pastoral” quiere contestar con lenguaje accesible, suscitando nuestro interés, despertando nuestras mentes, pero también proporcionando definiciones correctas.
La puesta en juego es la convicción de que, si no nos preparamos adecuadamente a los gestos grandes, como igualmente a los más simples, de nuestra vida cristiana, estos se vacían de todo sentido y atractivo, llevándonos al desinterés y a la indiferencia frente a lo que, para nosotros, debería ser el misterio tremendum et fascinans (tremendo y fascinante), que siempre debe ser descubierto y deseado, de una relación de amor con una pareja que es nada menos que Dios.
El tema de este “Cuaderno” es de gran actualidad, porque nos damos cuenta de que muchas personas participan en la Misa, pero, sin conocer el sentido profundo de esta celebración.
Este motivo nos ha empujado a presentar la quinta edición del n.º 9 de los “Cuadernos de Pastoral”, revisada y ampliada.
El carácter dialogal del texto revela su origen en contacto con jóvenes y adultos, a los cuales el P. Emilio Grasso se ha dirigido en su trabajo pastoral en el Paraguay.
Este escrito es una invitación a la reflexión sobre el propio Credo y a la profundización en la vida cristiana.
La Redacción
Emilio Grasso, La Santa Misa. La estructura de la Misa es la estructura de nuestra vida, Centro de Estudios Redemptor hominis (Cuadernos de Pastoral 9), San Lorenzo 20175, 68 págs. |
ÍNDICE
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Introducción |
3 |
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I. Lex credendi - Lex orandi |
6 |
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Comprender lo que hacemos y escuchamos |
10 |
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La preparación |
12 |
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II. Ritos iniciales |
16 |
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En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo |
16 |
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En el signo de la cruz |
18 |
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La confesión de los pecados |
22 |
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III. la liturgia de la Palabra |
24 |
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Las lecturas bíblicas: Dios habla al hombre |
24 |
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La homilìa |
27 |
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La profesión de fe: el hombre responde a Dios |
30 |
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La oración de los fieles |
36 |
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IV. La liturgia eucarística |
39 |
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Las ofrendas |
39 |
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Hijos en el Hijo |
43 |
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La plegaria eucarística |
46 |
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El Padre Nuestro |
49 |
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La paz |
49 |
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El banquete eucarístico |
52 |
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V. Conclusión |
54 |
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No todo termina con la Misa |
54 |
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Para resumir |
57 |